25
octubre

Mònica Ricol

“A partir de los cinco meses Kingo empezó a tener pelada la pata trasera y le aparecía un eczema abultado. Tras haber ido a tres veterinarios diferentes, lo único que conseguíamos es que le inyectaran corticoides y que al poco tiempo volviera a tenerlo, con todo el estrés que suponía ponerle la campana tan pequeño y las inyecciones y tratamientos que no surtían efecto pues al poco tiempo volvía a aparecerle. Cada vez la lesión era mayor, pues él también se lamía y la empeoraba.

Desesperados por la situación, contactamos con la Dra Mayra que vino a verle y nos planteo que podía ser una alergia a la alimentación. El tratamiento fue hacer una dieta exclusiva, dándole carne cruda y un tipo de pienso que es pura proteína. A los tres días fue increíble ver como tanto el cuerpo de Kingo como de mi otra gata, Suri, se deshincharon, esa fue la primera señal de que algo se modificaba para bien. También nos receto una infusión de hierbas diaria para ayudar a desintoxicar. Transcurridos los 15 días, tal y como Mayra había pronosticado y ante mi escepticismo, el bulto de la pata desapareció y nunca más le ha vuelto a salir. Estaban atiborrando a mi gato ya desde bebé a corticoides, que cada vez lo hinchaban más y seguramente estaban perjudicándole sus riñones.

Afortunadamente dimos con Mayra que supo encontrar el origen del problema, Kingo está fuerte y feliz!!!