02
diciembre

¿Sabías que…? Curiosidades sobre el uniforme de Biovet

img_20161202_115944

La huella del cuidado tradicional hacia los animales también esta presente en el uniforme de trabajo de Biovet en el cual predominan el estilo ecuestre inspirado en los primeros intentos de organizar y regular la terapéutica veterinaria originalmente centrada más en los caballos, debido a su importancia como medio de transporte de personas, alimentos…y como compañero esencial del animal no humano en batallas por su fortaleza y su valor en las conquistas.

A finales del siglo primero, Lucio Julio Columela, en su obra “Los doce libros de Agricultura”, utilizó por primera vez el término “veterinario” para definir al pastor que cura las enfermedades de los animales. Si bien las pastoras y pastores ancestrales se dedicaron al tratamiento de enfermedades de los ganados, y en especial de los ovinos y bovinos, arte reconocido como buiátrica o buiatría, el mayor avance se logró con los estudios realizados para curar enfermedades de los caballos. Fue así como surgió La hipiátrica, campo donde, hasta hace unos años, se investigó y se enseñó con mayor intensidad la veterinaria.

En España, desde finales de la Edad Media y hasta el siglo XVIII, los expertos en cuidar a los animales fueron los albéitares, palabra derivada del árabe (b´aitar: caballo-médico), que se encuentra por primera vez en el Libro de las Siete Partidas, y junto a ellos los veterinarios castrenses, encargados de los animales de los ejércitos, que se denominaban “mariscal” en Aragón y “menescal” en Cataluña.

Los colores marrón y blanco del uniforme son para aludir el traje de la abadesa Hildegarda de Bingen (1098-1179) que además del cuidado espiritual se ocupó de la salud de los fieles y de sus animales domésticos. Su obra supone un original exponente de la Medicina Monástica Medieval. Desde la veterinaria es considerada como el primer antecedente feminino de la profesión en Europa.
hildegard-von-bingen
Abadesa Hildegarda de Bingen
Hildergada, afirmaba que en los animales los humores nocivos no eran tan abundantes como en el hombre. Su arsenal terapéutico incluía otra serie de principios y materias, sea por inhalación o ingestión, a partir de materiales como cenizas, metales, conchas de caracol y fundamentalmente plantas.

Más tarde, 1761, se fundó y se puso en funcionamiento la Escuela Real de Veterinaria de Lyon (Francia), la primera institución educativa en esta especialidad en el mundo. Quien se encargó de ponerla en marcha fue Claude Bourgelat (en la foto montado en un caballo), abogado y caballista ilustre.

Una de las primeras escuelas de Veterinaria fundadas en territorio americano fue la de Nueva York (1846), seguida por la de Boston (1883). Así, con base en el conocimiento y el arte acumulados por siglos en diferentes culturas y regiones, surgió la Ciencia Veterinaria que integró la experiencia y sabiduría ancestrales de pastores, curanderos, guerreros, cazadores y chamanes, con los saberes en terapéutica veterinaria de los griegos, romanos, bizantinos y musulmanes, a quienes siguieron los albéitares, los maestros, herreros y mariscales…en su mayoría, inspirados en sus experiencias con el Equus, que significa caballo en latín.

Por todo ello, aunque en nuestro local no atendemos caballos, hemos querido prestar homenaje a este animal y a este gran personaje femenino de la historia de la Veterinaria.

Datos: OCV (Organización Veterinaria Española)/ Colandalucia.com/ calameo.com / arrecaballo.es
Fernández Masa, B., Mencía Valdenebro, I. y Sánchez de Lollano Prieto, J. “Antecedentes femeninos en la veterinaria medieval” (s. XII)